LO QUE HEMOS GESTIONADO
Un matrimonio estadounidense nos consultó antes de realizar una inversión relevante en España, dentro de un patrimonio familiar mucho más amplio localizado principalmente en Estados Unidos. La preocupación era clara: querían entender si su exposición en España podía dar lugar al Impuesto sobre el Patrimonio o al Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas y, sobre todo, cómo podía cambiar esa situación si aumentaban su vinculación con España en el futuro.
El punto de partida fue reconstruir su posición patrimonial desde una perspectiva española. Analizamos la inversión realizada, la titularidad de los activos entre ambos cónyuges, su situación de residencia y el efecto que tendría una eventual permanencia más prolongada en España.
La inversión conjunta superaba los 6 millones de euros, pero el análisis no podía hacerse simplemente sobre esa cifra agregada. Era necesario determinar qué patrimonio correspondía fiscalmente a cada uno de ellos y estudiar separadamente su posible exposición a los distintos impuestos españoles.
A partir de ahí proyectamos los distintos escenarios: su posición actual como no residentes, qué cambiaría si uno o ambos pasaban a ser residentes fiscales en España y qué obligaciones fiscales o informativas podrían surgir en cada caso.
El resultado permitió confirmar su situación fiscal actual, identificar con antelación qué decisiones podían modificarla, y finalmente, realizar la inversión satisfactoriamente dentro de la estructura acordada y de acuerdo a sus mejores intereses y situación global.
Este tipo de asuntos refleja bien una cuestión que vemos con frecuencia en clientes estadounidenses: el problema no suele estar únicamente en la inversión realizada en España. Está en cómo esa inversión encaja con el resto del patrimonio, la residencia de los clientes y las decisiones personales que pueden tomar durante los años siguientes.
Por eso, en patrimonios internacionales de cierto volumen, analizamos estas cuestiones antes de que un cambio de residencia, una nueva inversión o simplemente pasar más tiempo en España altere de forma significativa la posición fiscal del cliente.